El pequeño lazo que se ve en la parte frontal de la ropa interior femenina, conocido como moñito, tiene un origen sorprendente. Antes de que existiera el elástico, las prendas se sujetaban con cintas o cordones atados al frente. Así, lo que hoy parece un detalle decorativo tenía una función completamente práctica.

Durante los siglos XVIII y XIX, atar la ropa interior era la forma más común de mantenerla ajustada a la cintura. Los nudos frontales no solo aseguraban la prenda, sino que también comenzaron a marcar un estilo visual distintivo. Con el tiempo, el lazo se convirtió en un símbolo estético de la confección íntima femenina.

ropa interior de mujer
Descubre la función del moñito en tu ropa interior diaria. Foto: internet

Con la llegada del elástico en el siglo XX, la ropa interior ganó comodidad y adaptabilidad sin necesidad de ataduras. Aun así, el lazo frontal se conservó como un guiño a la tradición textil. Hoy funciona como un detalle clásico que combina historia, diseño y un toque de elegancia femenina.

¿Para qué sirve el moñito en la ropa interior femenina?

El lazo frontal de la ropa interior femenina no solo es decorativo: durante décadas tuvo un papel práctico. Colocado siempre al frente, ayudaba a identificar rápidamente el frente y la espalda de la prenda. Esto resultaba especialmente útil en espacios con poca luz o al vestirse de noche.

En épocas de diseños simples y simétricos, sin etiquetas visibles, el moñito funcionaba como guía visual. Facilitaba que la prenda se colocara correctamente sin complicaciones. Así, lo que hoy parece un detalle estético nació como un recurso funcional cotidiano.

Con el tiempo, la incorporación de etiquetas internas y costuras diferenciadas redujo esta utilidad. Sin embargo, el lazo se mantuvo en muchos modelos por tradición y estética. Su presencia continuó asociándose a la feminidad y al estilo clásico de la ropa íntima.

ropa interior femenina
El moñito frontal, tradición y estilo en la ropa interior femenina. Foto: internet

Hoy en día, su función principal es decorativa. Aporta un toque visual en prendas básicas, resalta la delicadeza del diseño y refuerza la estética clásica de la ropa interior. Incluso ayuda a disimular imperfecciones en la costura central o puntos de unión de telas.

El lazo también puede ocultar refuerzos internos o uniones de elástico, mejorando el acabado de la prenda. No obstante, las tendencias modernas priorizan minimalismo y comodidad. Muchas marcas eliminan el moñito en ropa deportiva o de uso diario, apostando por líneas limpias y sencillas.

Lea también: ¿La influencer hondureña del momento?: Fue captada con estrellas del Real Madrid